Este rostro trazado en silencio sobre el muro estucado me detuvo. No tiene voz, pero su presencia insiste. Quise acércame sin prisa, seguir la línea con la mirada y preguntarme: ¿que quiere decir aún…?
Desde ese instante empece a mirar los grafitos de otra manera, en ese perfil maya sobrio y contenido en la claridad de sus trazos ví una imagen minimalista y profundamente expresiva. En esa línea simple casi silenciosa, reconozco una forma de verse y mostrase. La economía de sus trazos no impide reconocer un rostro y una actitud, que con muy pocos elementos logra construir, una presencia que siglos después todavía podemos observar. Esa sencillez es precisamente una de las características que más me atraen de esa representación. Este grafito proviene del Edificio 375 en la Acrópolis del Sur de Yaxha, Petén, Guatemala.
Perfil Maya en grafito, Yaxha, Petén Guatemala
El sitio arqueológico forma parte del Parque Nacional Yaxha-Nakum-Naranjo
Fotografía: Jorge Guzman Cazali.
Desde ese instante, empecé a mirar los grafitos, ya no solo como trazos, sino como presencia de actividad humana que se vió a si misma reflejada en sus representaciones. Detrás de cada línea, hubo una persona que observó su entorno, tomó una herramienta, y decidió dejar una imagen sobre el muro, estos trazos, nos acercan a gestos, ideas y formas de representación, que permanecieron ahí, durante siglos, quizás por eso al verlos hoy, sentimos que esa distancia sea corta.
De todos los grafitos que he visto, esté es el que sentí más humano, hay algo en la sencillez de su perfil y en la claridad de sus trazos que me resulta cercano, como si no solo estuviera mirando una figura, si no la intención de alguien que quiso representar a una persona en ese muro. Lo conocí en 2008, cuando llegué por primera vez al Edificio 375 de Yaxha, para estudiar las representaciones que se encontraban en su interior, y desde ese primer momento me llamó la atención la claridad de sus trazos, una imagen contenida y cargada de presencia.
Registro grafico del grafito del Edificio 375 de Yaxha
Elaboración propia: Jorge Guzman Cazali.
Durante el registro de los grafitos, se colocó una lámina de nylon sobre los muros estucados encima del nylon tracé con un marcador las líneas siguiendo el trazo original, así obtuve una copia fiel de cada representación, que después pude escanear y documentar con más detalle. Con el contacto directo con el trazo sobre la superficie sentí la cercanía de quien los hizo, y eso me enseño a mirar con mas calma, quizas por eso, hoy sigo deteniéndome ante ese rostro, buscando entender que más quiere decir.
Volver a mirar este rostro, es también volver a mirar mi propio proceso, a los cuadernos, las notas, la cámara, el polvo en las manos, al clima caluroso y húmedo de Petén. Es un recordatorio de que mirar despacio, también es una forma de aprender, y me recuerda por que sigo volviendo.
Durante el registro de grafitos en el Edificio 375 de la Acrópolis Sur de Yaxha.
Fotografía: Jorge Guzman Cazali
Gracias por acompañar esta mirada, seguiré compartiendo hallazgos, dudas y pequeños momentos de este camino, si algo de esto te movió o te hizo pensar me encantara leerte, nos seguimos leyendo…
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